Moción urgente relativa a la redacción del plan especial para la integración urbana del Guadalmedina.

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MOCIÓN URGENTE

Que presenta el portavoz del Grupo de Málaga para la gente, Eduardo Zorrilla Díaz, y la portavoz adjunta, Remedios Ramos Sánchez, a la consideración del Excmo. Ayuntamiento Pleno, relativa a la redacción del plan especial para la integración urbana del Guadalmedina.

La integración urbana del Guadalmedina es una aspiración y un proyecto estratégico para la ciudad que, sin embargo, se encuentra en vía muerta desde la celebración del concurso de Ciedes ya hace algo más de tres años.

La mayoría de los proyectos presentados en el concurso de Ciedes, incluido el ganador, apostaban por crear un parque fluvial y por el aprovechamiento del cauce para uso y esparcimiento ciudadano. Aunque es cierto que en las bases del concurso no vinculaba la elección de la propuesta ganadora con la redacción del plan especial ni con el encargo del proyecto, sí que el alcalde había vinculado la solución a la integración urbana del Guadalmedina al concurso de ideas de Ciedes.

La creación de un parque fluvial en el cauce urbano del río Guadalmedina es una apuesta viable ecológicamente y económicamente, es la más respetuosa con los ciudadanos y con el propio río, se puede ejecutar por fases y buscar financiación de las distintas administraciones y de la UE.

Tras la celebración del concurso de ideas, en julio de 2012, Ciedes empezó a trabajar en la preparación de un borrador de protocolo de intenciones para que las cinco administraciones con competencias en el río (Junta, Ayuntamiento, Gobierno central, Diputación y Autoridad Portuaria) lo estudiarán, hicieran aportaciones, lo cerraran y lo firmarán, hasta definir un proyecto concreto.

A los pocos meses, se ultimó un documento inicial de protocolo, un borrador que más de tres años después sigue metido en un cajón del Ayuntamiento, que es a quién le corresponde impulsar el proyecto y los estudios previos, a través de la Fundación Ciedes y los técnicos de la GMU, igual que tampoco ha hecho sus deberes la Junta de Andalucía, que tiene las competencias hidráulicas y que tiene la última palabra sobre lo que se haga o no en el Guadalmedina.

El documento lleva tres años en los cajones de ambas administraciones, y no se ha cerrado, sigue siendo un borrador que todavía no está firmado, así como tampoco se ha avanzado en ninguna de las líneas de trabajo para alcanzar la integración del río en la ciudad, como crear el comité director formado por los máximos representantes de las administraciones firmantes, y la creación del comité técnico integrado por dos expertos en la materia por cada una de las instituciones.

El objetivo del comité técnico sería determinar los estudios e informes, que aún no se han pedido ni definido, para avanzar en la solución definitiva, así como coordinar las acciones para definir un proyecto final y proponer un plan de trabajo anual y un calendario de reuniones. Por su parte, el comité director se encargaría, entre otras cuestiones, de buscar la financiación para el proyecto, cosa que tampoco se ha hecho, y constituir un ente gestor para ponerlo en marcha.

También se pide en el borrador de protocolo que se promueva la participación ciudadana en este proceso, lo que a nuestro juicio es vital para el éxito del proyecto, y se propone a Ciedes como oficina de coordinación y apoyo a los dos comités, con una vigencia inicial de tres años prorrogables.

La Junta de Andalucía se escuda, para justificar su inacción, en que el Ayuntamiento no ha elaborado, ni siquiera ha iniciado, y mucho menos aprobado, el imprescindible Plan Especial para la integración urbana del Guadalmedina, que ni está ni se le espera.
Esta falta de impulso e iniciativas de las administraciones lastran la definición y elaboración del proyecto, y la recuperación del enclave está estancada a la espera de que el Ayuntamiento redacte el Plan Especial y de que la Junta impulse el proyecto y dé su visto bueno al Plan Especial.

Por otro lado, las actuaciones que se han desarrollado en el río Guadalmedina no han tenido en absoluto en cuenta ni los estudios ni la conclusiones del concurso de ideas, y se han desarrollado sin un instrumento estratégico, como hubiera sido el plan especial del Guadalmedina, por ese y otros motivos este proyecto desarrollado en la desembocadura ha terminado en un rotundo fracaso.

Sirva como ejemplo las obras de la desembocadura del río Guadalmedina para atajar el mal olor que sufren los vecinos, que se quedaron a la mitad, aunque se pagaron íntegramente y OHL sí que recibió los 470.000 euros de la oferta que presentó para hacerse con el contrato, y encima no se solucionó el problema de los malos olores, tal como se ha podido comprobar este verano, además la zona de la desembocadura sigue destrozada y sucia, por muchos grafitis que se hagan.

En su día cuando denunciamos esta situación, el concejal dijo que le daba igual si las obras se habían quedado a la mitad o si se había intervenido en más o menos metros, siendo lo importante el acabar con el hedor. El caso es que los malos olores todavía persisten, si acaso se han atenuado levemente. Y la empresa adjudicataria, que tenía que actuar sobre una lámina de 260m de largo, y lo ha hecho sobre una de 170m, a pesar de que la licitación del proyecto contemplaba una actuación “sobre una superficie de lámina de agua de 260×50 metros”, se ha ido sin ninguna responsabilidad.
En atención a lo anterior, venimos a proponer la adopción de los siguientes

A C U E R D O S

1º.- Instar al equipo de gobierno a iniciar lo antes posible la redacción del Plan Especial del Río Guadalmedina y su entorno, adoptando las medidas oportunas para que por parte de la GMU se formule y se redacte el Avance del mismo en 2015, en relación con el PEPRI Centro y a la vista de los inminentes informes hidráulicos y de movilidad solicitados por la Fundación CIEDES.

2º.- Instar a las administraciones competentes, en particular al Ayuntamiento de Málaga y a la Junta de Andalucía, a concluir y firmar el Protocolo propuesto por Ciedes hace tres años, que está paralizado, constituir el Comité Director y el Comité Técnico, que se elaboren los informes solicitados y cuantos estudios, trámites y proyectos sean necesarios para la creación de un Parque Fluvial.

3º.- Instar a las administraciones competentes a definir un proyecto final, en cuyo diseño se podría prever su ejecución por fases, buscando financiación de las distintas administraciones para el desarrollo del proyecto, e incluso financiación de la Unión Europea, dado que la recuperación de los cauces de los ríos se inscribe en la estrategia comunitaria por parte de las instituciones europeas.

4º.- Instar equipo de gobierno a que asuma las correspondientes responsabilidades políticas por el rotundo fracaso, mala gestión y sobrecoste del proyecto del tramo final de la desembocadura del Guadalmedina que no ha servido como solución a los malos olores y mal estado de su cauce.

Eduardo Zorrilla Díaz                                                                                   Remedios Ramos Sánchez
Portavoz Grupo Málaga para la gente                                                       Portavoz Adjunta Grupo Málaga para la gente

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