Código ético

Nuevas instituciones para la gente

Código deontológico de la candidatura Málaga para la gente

Málaga para la Gente se constituyó como un espacio participativo de elaboración programática, de fiscalización y control de las políticas públicas y de participación democrática. Un espacio que debe ser canalizador de la protesta y las movilizaciones en la ciudad, confluyente y aglutinador de las mismas, respetuoso con la autonomía, la diversidad y la pluralidad de los movimientos sociales. Y que habilitará espacios participativos de democracia deliberativa con poder real en la toma de decisiones.

La candidatura de Málaga para la Gente, donde nos integramos y nos referenciamos, desde la pluralidad, quienes venimos luchando estos años de crisis y de movilización, es un punto de partida para construir este espacio y para articular una forma nueva de participar e intervenir en las instituciones públicas. Para que atiendan a las necesidades reales de la gente y respondan a la situación de emergencia social que vive la ciudad de Málaga.

Cambiar la manera de hacer política pasa ineludiblemente por cambiar el modo en que ocupamos un cargo público o un puesto representativo, el modo en que entendemos las instituciones y la gestión de lo que es de todas y todos. En definitiva, cambiar la manera de hacer política supone invertir la reacción actual entre representantes y representadxs. Puesto que el cambio que Málaga necesita se va a encontrar con múltiples resistencias, exigimos de nuestros representantes unos firmes compromisos éticos e ideológicos. Por ello, en Málaga para la Gente cualquier persona que ocupe un cargo electo o de libre designación adquiere los siguientes compromisos.

  1. Por una nueva institucionalidad

    1. En el seno de Málaga para la Gente y en el desarrollo cotidiano de nuestra labor institucional, pondremos en práctica el Programa y los acuerdos, que serán adoptados a través de mecanismos permanentes de participación democrática. Se contemplará el obligado cumplimiento de iniciativas municipales salidas de estos espacios de participación y de elaboración colectiva, especialmente en lo relativo a decisiones importantes y en concreto para proyectos de notorio impacto social, ambiental o urbanístico. Se facilitará en las convocatorias la conciliación con la vida laboral y personal y la compatibilidad con la participación en otros espacios de activismo social, y se garantizará la accesibilidad y la participación en condiciones de igualdad para las personas con diversidad funcional.
    2. Específicamente, el programa de Málaga para la Gente será sometido a refrendo por la Asamblea.
    3. Las decisiones tomadas y las actividades realizadas en el ejercicio de nuestra función serán supervisadas por el conjunto de la ciudadanía malagueña mediante mecanismos de transparencia real y rendición de cuentas.
    4. Haremos públicas nuestras agendas, para que se visibilice con quién nos reunimos y los temas que abordamos en dichas reuniones. Haremos públicos también los órdenes del día y las actas de las reuniones.
    5. Aceptaremos nuestra revocación como concejales o cargos de libre designación por mala gestión, por incumplimiento flagrante del programa electoral o en caso de que la Asamblea, a través de su Consejo de Control, estime que se ha incumplido este código ético.
    6. Ningún representante ni portavoz de Málaga para la Gente participará, en el ejercicio de sus funciones, en actos religiosos. Promoveremos el carácter laico de las instituciones públicas.
    7. Garantizamos la aplicación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Entendemos una gestión pública garante de los derechos civiles para la participación en la vida política. Que los dote de contenido impulsando los derechos económicos, sociales y culturales: derecho al empleo, a la salud, a la vivienda o a la participación en la vida cultural y científica. Asimismo, una nueva institucionalidad debe ser garantía para la gente de los derechos colectivos o solidarios aún en disputa, con especial atención a los derechos de los consumidores, a la soberanía alimentaria y a los derechos medioambientales para la ciudad y para todo el litoral malagueño.
    8. Málaga para la Gente se define ideológicamente como un proyecto feminista y antipatriarcal. Promoveremos la lucha por los derechos de las mujeres, buscando mecanismos de compensación de la desigualdad de género. Habilitaremos los mecanismos para acabar con toda forma de violencia de género contra la mujer, y con la feminización de la pobreza en la ciudad de Málaga. Buscaremos los mecanismos para incentivar la participación de las mujeres y de las diversas minorías de género, facilitando la conciliación con la vida personal y laboral, promoviendo el discurso feminista y habilitando espacios de trabajo que impulsen la igualdad.
  2. Una candidatura para la gente

    1. Nos organizamos de forma democrática en lo interno, desarrollando mecanismos para garantizar la participación de las personas y organizaciones sociales y políticas. Cualquier cargo público de Málaga para la Gente será designado por la Asamblea, y a través de otras vías democráticas de elección.
    2. Garantizamos el equilibrio de sexos en los procesos de elección y en las candidaturas, que deberán ser paritarias y en cremallera. Los criterios de paridad y cremallera se aplicarán como mecanismo de compensación en favor de los géneros desfavorecidos, y no a la inversa.
    3. Nos abstendremos de aceptar o de suscribir pactos post-electorales con otras fuerzas políticas que no hayan sido aprobados en una consulta democrática a la Asamblea de Málaga para la Gente.
    4. Nos comprometemos a la austeridad, sostenibilidad y limitación de las campañas electorales.
    5. Renunciamos a fundaciones u otras entidades jurídicas poco transparentes, que puedan suponer un medio de financiación encubierta de la candidatura.
  3. Cargos públicos independientes, austeros y solidarios

    1. Lxs representantes institucionales nos inhibiremos en la toma de decisiones que supongan un beneficio personal en el desempeño de nuestra actividad profesional al término de nuestro mandato. Asimismo, publicaremos periódicamente nuestros ingresos y patrimonio y toda aquella información relevante a la hora de detectar posibles conflictos de intereses.
    2. Durante un periodo de cinco años no accederemos a cargos de responsabilidad en empresas creadas, reguladas, supervisadas, o beneficiarias de un contrato municipal, vinculadas al ámbito o sector en el que hayamos desarrollado nuestras funciones representativas. Y en ningún caso accederemos a cargos en los consejos de administración de las mismas.
    3. Lxs representantes institucionales renunciaremos a cualquier privilegio derivado de forma directa de nuestra condición de representantes. Retringiremos el uso de los medios municipales puestos a disposición de lxs concejales al estricto desempeño de nuestra actividad política, restringiendo el uso de coche oficial a lo estrictamente imprescindible (nunca para gestiones personales ni para el desplazamiento entre el Ayuntamiento y nuestro domicilio) y haciendo uso prioritariamente del transporte público.
    4. El cargo de concejal será incompatible con la representación en el Parlamento andaluz, el Congreso o el Senado.
    5. Al objeto de facilitar el carácter rotativo de las funciones, de impulsar la renovación generacional y de evitar la profesionalización, lxs representantes públicxs nos autolimitamos a desempeñar nuestras funciones durante ocho años o dos mandatos consecutivos. Excepcionalmente, tras un proceso de deliberación y con un apoyo mínimo del 60% de la Asamblea de Málaga para la Gente, podrá prorrogarse a un tercer mandato o cuatro años más. Articularemos mecanismos de participación que hagan posible que nuestra experiencia y conocimientos personales reviertan en lo colectivo, y facilitaremos la participación de lxs jóvenes.
    6. Ningún/a representante institucional ni cargo de libre designación puede, asimismo, desvincularse de su condición y de su procedencia social. Atendidas la cobertura digna de sus necesidades personales así como las que impone el desempeño de sus tareas y la formación permanente para las mismas, la compensación económica por el abandono del mercado laboral para el desempeño de nuestra actividad política debe someterse a criterios de austeridad, transparencia, sostenibilidad y solidaridad. Todos los representantes institucionales de Málaga para la Gente con dedicación exclusiva aceptamos una limitación de salarios, quedando establecido con carácter general (comprendidos salario y otros eventuales ingresos del tipo de dietas o asistencia a reuniones) en el triple del salario mínimo de una trabajadora o trabajador.
    7. Nos comprometemos a renunciar o a cesar de manera inmediata de todos nuestros cargos ante la imputación por delitos relacionados con la corrupción, prevaricación, tráfico de influencias, enriquecimiento ilícito con recursos públicos o privados, cohecho, malversación y apropiación de fondos públicos en interés propio o de terceros, y en el caso de acusación judicial por delitos de racismo, xenofobia, violencia de género, homofobia u otros delitos contra los Derechos Humanos o los derechos de los trabajadores y trabajadoras.
    8. Las concejalas y concejales entendemos que representamos a la candidatura de Málaga para la Gente, por lo que devolveríamos nuestro acta en el caso de discrepancias con los compromisos colectivos en el seno de Málaga para la Gente, que son de obligado cumplimiento.