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Rehabilitar y modernizar la Casona del Parque

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Esta mañana hemos presentado al Pleno del Ayuntamiento de Málaga una iniciativa  para Rehabilitar y modernizar la Casona del Parque en el marco de su centenerio

MOCIÓN

Que presenta el portavoz del Grupo Municipal de Málaga para la Gente, Eduardo Zorrilla Díaz, y la concejala del grupo, Remedios Ramos Sánchez, a la consideración del Excmo. Ayuntamiento Pleno, relativa a la conmemoración del centenario de la Casona del Parque y a su rehabilitación y modernización.

El 11 de abril del 1919 el Excmo. Ayuntamiento de Málaga tomó posesión de la que es su sede hasta nuestros días. El nuevo edificio, de estilo neobarroco con detalles modernistas, obra de los arquitectos Guerrero Strachan y Manuel Rivera Vera, vendría a satisfacer una doble necesidad: hacer frente a la demanda administrativa de una ciudad en desarrollo; y proyectar una imagen renovada, de prestigio y de progreso.

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Moción presentada por nuestro grupo municipalrelativa a la Revisión y adaptación del PEPRI Centro del PGOU de la Ciudad de Málaga

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MOCIÓN

Que presenta el portavoz del Grupo de Málaga para la gente, Eduardo Zorrilla Díaz, y la portavoz adjunta, Remedios Ramos Sánchez, a la consideración del Excmo. Ayuntamiento Pleno, relativa a la Revisión y adaptación del PEPRI Centro del PGOU de la Ciudad de Málaga.

La vigencia de modelos de sobreoferta hostelera, de comercio franquiciado y marcas, junto con la prevalencia de los servicios sobre residencia y equipamientos hace tiempo que ha dejado de ser un fenómeno subyacente al desarrollo turístico y se ha convertido en un elemento distorsionador y negativo respecto a la calidad, pues esta macro tendencia se rige sólo por las leyes de mercado, el lucro y el beneficio privado. Los procesos urbanísticos, inmobiliarios, turísticos, hoteleros y hosteleros que vive el Centro Histórico y su entorno, han aumentado de forma alarmante los procesos de ‘terciarización’, así como la gentrificación y el acoso del espacio público del centro de Málaga.

Lejos de calmarse, estos procesos de transformación del centro histórico se están acelerado, como denunció un organismo del propio Ayuntamiento como el OMAU, la ocupación absoluta y relativa de los usos hosteleros, bancarios, de servicios y el aumento del precio de la vivienda y el alquiler de la vivienda son los síntomas de un escenario de creciente especulación inmobiliaria y de especialización multifuncional y abusiva de lo que se ha dado en llamar monocultivo turístico.

El equipo de gobierno está desbordado por las quejas de los vecinos sobre ruido, ocupación de las vías públicas, dificultades de tránsito, falta de equipamientos y servicios de proximidad, desde salud a limpieza o basuras, incidencias graves a la salubridad, seguridad, higiene, que son el reflejo de la manifiesta falta de voluntad para acotar el desarrollo desbocado de las tendencias de atropellos urbanos cometidos al amparo de las secuelas económicas del desempleo y la crisis, bajo la justificación de que son necesarios para el crecimiento y la mejora del uso turístico.

Este hecho no es particular o privativo de Málaga. En Barcelona ya constituyen una enfermedad crónica los impactos de la brutal explotación del centro y especialmente de algunas zonas o en algunas calles. Los apartamentos y/o los alojamientos irregulares de alquileres (en Barcelona, por ejemplo) de turismo de borrachera se hacen por grupos sin regulación alguna (alto alquiler/coste por persona), y las facilidades al negocio se permiten sea cual sea el sitio, la hora y el alcance de los daños colaterales, lo que está provocando ya numerosas molestias graves y numerosas protestas vecinales.

El transvase a Málaga de la focalización del turismo masivo y masificado se produce sobre una zona superficial mucho menor y en el entorno de un puñado de calles “privilegiadas” mucho más escaso, lo que afecta a espacios puntuales más pequeños y vulnerables como son Alcazabilla, Larios, Plaza de la Merced, Plaza de Las Flores, etc. Además de la proliferación terciaria y de servicios turísticos, los flujos de personas constituyen ya una molestia insoportable que va en aumento con las oleadas de cruceristas encaminados a los mismos y unívocos destinos. Sin soluciones alternativas ni equilibrio en espacios y edificios donde la vida en las áreas centrales pueda tener lugar con un mínimo de sosiego, y calidad urbana la vida de los residentes en el centro se hace muy complicada.

La situación ha llegado a un alarmante nivel de impacto sobre la población residente, ya que está sufriendo la pérdida de los comercios tradicionales y de proximidad, el aumento de los precios y enorme especulación en medio de una flagrante pérdida de incentivos como aparcamientos, accesos, limpiezas, precios, etc. que reducen o acaban drásticamente con su calidad de vida cotidiana, su oferta de servicios de proximidad y la saturación de molestias hasta altas horas de la noche.

El retraso o la pérdida definitiva de proyectos de rehabilitación, la destrucción o parálisis de la restauración patrimonial, la falta de incentivos de modernidad y creatividad, la dejación de los proyectos de los edificios universitarios, las guarderías y centros de mayores, junto con la especialización dirigida al negocio de empresas nacionales o multinacionales está causando una situación de insostenibilidad irreversible del centro histórico de Málaga, a la que no se le sabe poner límite.

A la vista de las quejas y reclamaciones, de la pérdida de población residente (se han ido 10.000 vecinos/as del centro) y de la invasión indiscriminada de los pocos espacios públicos que quedan, este proceso va a seguir siendo irreversible. Pero el problema que denuncian las AAVV y los comerciantes no queda ahí. El Ayuntamiento opera como vehículo de intermediación, pero no impide la expulsión de residentes, por el contrario da facilidades de ocupación de usos turísticos masivos ilimitados.

Las acciones municipales se producen sin prevenir los impactos; sin aplicar las ordenanzas municipales; sin fijar actuaciones de contención de los daños colaterales; no se están adoptando las políticas públicas de reequilibrio para limitar los efectos nocivos de la práctica inmobiliaria; por el norte se intenta expandir el modelo de barrios temáticos y por el sur se está ejecutando el Plan del entorno de la Catedral y el Soho, favoreciendo la privatización de hecho; con más reducción de uso público ciudadanos y peatonalización privatizada; crece el nº de calles por las que ya no se puede pasar; las paradas de autobús no permiten el acceso a las aceras, sino a mesas y sillas de locales callejeros, en Alameda principal norte; los efectos son abusivos hacia grupos vulnerables o con menos movilidad, etc.

Ante todo esto, el equipo de gobierno, responde manteniendo el “statu quo” actual, y toda esta impunidad favorece la continuidad de esta ley de la selva, perpetuando esta situación en vez de plantear actuaciones para la corrección de los actuales problemas y para poner coto a esta situación, ya que el modelo que plantea por muy eficiente que sea no alterará sustantivamente los procesos en marcha.

El 17 de octubre de 2014 se adoptó el acuerdo de Revisión y Adaptación del PEPRI Centro, a la vista de que han transcurrido 25 años desde su aprobación. Ha quedado suficientemente demostrado el grado de alteración del documento original, con sucesivas modificaciones parciales y la inadaptación generalizada de los supuestos de partida a la realidad actual.

Es evidente esta inadecuación en apartados como los siguientes:

• Administrativo: El PEPRI tiene tantas modificaciones que necesita al menos un refundido racional
• Socioeconómico: El centro ha cambiado mucho en 25 años; hay que revisar usos y ordenanzas
• Delimitación: Es inválida, porque se parte de una idea de centro histórico parcial que ha quedado antigua, ya que una delimitación central de Málaga debería incorporar nuevos espacios al norte y al Oeste, barrios históricos de centralidad indudable como Trinidad-Perchel, cruzar el río e incorporar una franja detrás del Guadalmedina, ya que los límites del distrito Centro deberían ser revisados, pues se han incluido la Malagueta y otros,
• Distrito Centro: Se amplió el distrito, pero el PEPRI no ha cambiado hasta ahora.
• Nuevos proyectos: Los Hoteles y la terciarización del centro han prosperado sin ordenación adecuada. El Plan Espacial del Puerto y el Puerto han sufrido grandes cambios. El Auditorio y otros equipamientos se han quedado fuera del Centro.
• El Convento de San Andrés y otros recursos patrimoniales están fuera de las áreas centrales de intervención, lo que no resulta lógico, en una centralidad moderna de una gran ciudad.
• Vivienda: No se han cumplido los objetivos residenciales y de vivienda y faltan equipamientos y plazas, con una profunda mejora de los espacios públicos. Faltan residencias universitarias y oferta en alquiler de vivienda para jóvenes.
• Movilidad: Está por revisar entera. La Victoria Peatonal, el carril bici y otras son ya realidades que deberían contar con un tratamiento integrador, dentro y fuera del centro, facilitando la accesibilidad universal de la LIONDAU (2019)
• Incorporación de las estrategias del Plan Municipal de Movilidad Sostenible actuales y futuras.
• Hostelería: Debe revisarse el monocultivo de gastronomía, porque el centro tiene capacidad para ser mucho más que eso.
• Turismo: Las actividades productivas turísticas deben incorporar nuevas infraestructuras y servicios relacionados con las nuevas realidades urbanas.

La aceleración especulativa, las denuncias vecinales y los mecanismo inmobiliarios de expulsión de habitantes de las zonas centrales no van a poder corregirse a tiempo sólo con medidas urbanísticas. Ya ni siquiera estamos a tiempo con la Revisión del PEPRI, de frenar, suavizar o corregir las actuales tendencias de despoblamiento, expulsión de residentes mayores y dificultades de acceso que los últimos datos ponen de manifiesto.

En las actuales circunstancias el Avance del PEPRI Centro aprobado el pasado 17 de octubre de 2014, sin perjuicio de sus mejoras, no parece haber recogido más que algunas de las indicaciones de los trabajos de la AGENDA 21 de los últimos años; tampoco actualiza del todo la información de infraestructuras y la innovación de los procesos que se dan en otras áreas o distritos de la ciudad. Prueba de ello es que hay datos recogidos objetiva y exhaustivamente en el informe de la Agenda 21 que no se han tenido del todo en cuenta.

También hay que tener en cuenta el informe denominado “La ciudad antigua como referente turístico y su capacidad de carga” elaborado por EL OMAU, que tiene los siguientes apartados: Las debilidades frente a las fortalezas de la ciudad antigua. Exceso de densidad de usos comerciales y de hostelería. Ocupación de plantas altas por usos diferentes al de vivienda. Pérdida de población en áreas de concentración de hostería y ruido. Exceso de ocupación de espacios públicos por mesas, sillas e instalaciones de hostelería. Sustitución de usos residenciales por apartamento o hostales. Ornato de diseño de locales comerciales, rótulos y carteles. Regulación de comercios destinados a souvenirs y su ocupación del espacio público. Sobre kioscos móviles, y venta callejera. Sobre las carpas de los establecimientos hosteleros y otras actividades. Sobre la instalación de carpas para eventos en espacios públicos.

Los datos de este informe son elocuentes: la terciarización avanza a todos los niveles. Aparece la vivienda turística en pisos por plantas, mezcladas con residentes estables y se confirman todas las tendencias enunciadas. Además de este contenido con resultados notoriamente desfavorables, el informe termina con un decálogo de medidas para un centro sostenible que, hoy por hoy, no se están adoptando a tiempo de evitar la tendencia a la expulsión de residentes y a la invasión de usos. Estas medidas, es cierto, van más allá de las ordenanzas.

El Ayuntamiento de Málaga no puede permanecer impasible ante este proceso, en el que actúa solo como mediador de los procesos enunciados, asumiendo cualquier propuesta de terciarización turística y financiera, sin acometer acciones de fondo sobre los problemas. Debe ser un agente activo y principal para anticipar los efectos perversos del modelo de monocultivo turístico del centro porque este acabará siendo perjudicial para la población afectada y acabará por perjudicar a la ciudad en su conjunto.

La mera aplicación de medidas paliativas en el mantenimiento de la disciplina ordenancista de la hostelería, la ocupación de suelo y la permisividad de fondo ante las tendencias de cambio de residentes por usos terciarios acabará por pasar una gran factura de insostenibilidad. Así lo plantean los vecinos, que no son atendidos como se debiera, porque reiteran sin solución las mismas cosas una y otra vez.

La focalización del Centro hacía el Este no tiene sentido pues el Guadalmedina es una barrera que hay que saltar. De hecho el PEPRI Centro es una herramienta insuficiente para el Centro de Málaga en el siglo XXI, que debe ser un potente imán nuclear de toda la ciudad. La caracterización de la nueva delimitación es insuficiente, se debe analizar la posibilidad de incluir otras áreas cercanas (Trinidad, Perchel, zonas aledañas a los arrabales norte, etc.). No se entiende por qué Trinidad Perchel y perchel Sur no pueden delimitarse conjuntamente con el Centro, aunque tengan financiación separada de la UE.

Las medidas a adoptar trascienden el límite y los objetivos del PEPRI. Requieren conseguir acabar con la sensación de abandono de disciplina y tolerancia hacia el ruido, la ocupación, molestias, impactos de servicios y precios, de un lado.

De otro establecer políticas a medio y largo plazo para reequilibrar los procesos que se han detectado en el último período. Los nuevos requerimientos y facilidades del transporte también deben tener en cuenta las nuevas movilidades y accesibilidades que rompen las barreras anteriores.

En conclusión, si bien es verdad que después de 25 años hace falta un reimpulso y una revisión para mejorar el PEPRI Centro, se debe hacer para hacer del Centro Histórico un lugar más agradable y habitable, en vez de para entregarlo a los intereses de las inmobiliarias y negocios de hostelería.

En atención a todo lo anterior, proponemos la adopción de los siguientes

A C U E R D O S

1º.- Instar al equipo de gobierno a adoptar las medidas necesarias para aprobar la formulación de la Revisión y Adaptación del PEPRI Centro del PGOU, bajo nuevos criterios para un plan innovador de modernización integral del Centro Histórico, que contemple e integre los informes, recomendaciones y elementos recogidos en la Agenda 21 y del Observatorio del Medio Ambiente Urbano (OMAU) con las consecuentes acciones y actuaciones sobre el suelo, vivienda, alquiler, inversión, equipamientos, ruido, higiene, limpieza, ciudad inteligente, rehabilitación patrimonial, estética y del medio ambiente urbano, etc.

2º.- Instar al equipo de gobierno a adoptar una nuestra estrategia de gestión del PEPRI Centro más efectiva, que contrarresten los daños que está causando a la práctica especulativa inmobiliaria y de sobreoferta hostelera, de comercio franquiciado y marcas, con acciones y actuaciones de promoción de zonas deprimidas, impulso de proyectos y estrategias patrimoniales, medio ambientales, tecnológicas, sociales, culturales y económicas, para alcanzar el objetivo de un Centro Histórico más agradable y habitable, acorde con su dimensión de ciudad mediterránea de alta calidad ambiental y cultural.

3º.- Instar al equipo de gobierno a que se adopten medidas urgentes para impedir la expulsión de residentes del centro histórico, y defensa de los vecinos y vecinas del barrio centro y de los comercios tradicionales y de proximidad, frente a la actual especulación y la pérdida de incentivos (aparcamientos, accesos, limpiezas, precios, etc.) que reducen o acaban drásticamente con su calidad de vida cotidiana, oferta de servicios de proximidad y la saturación de molestias hasta altas horas de la noche.

4º.- Instar al equipo de gobierno a incluir dentro de la delimitación del nuevo PEPRI Centro de otras áreas cercanas, y en concreto Trinidad Perchel y Perchel Sur, delimitándose conjuntamente con el Centro, superando e incluyendo el Guadalmedina que hasta ahora ha servido de frontera y separación.

Eduardo Zorrilla Díaz                                         Remedios Ramos Sánchez
Portavoz Grupo Málaga para la Gente          Portavoz Adjunta Grupo Málaga para la Gente

2016.02.19. Moción Revisión Adaptación PEPRI Centro del PGOU

Moción presentada por nuestro grupo municipal relativa al patrimonio arquitectónico y demoliciones de edificios históricos en el Conjunto del BIC del Centro histórico, y para establecer una moratoria de las mismas

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MOCIÓN

Que presenta el portavoz del Grupo de ‘Málaga para la Gente’, Eduardo Zorrilla Díaz, a la Comisión de Ordenación del Territorio, Vivienda, Movilidad, Accesibilidad y Seguridad, relativa al patrimonio arquitectónico y demoliciones de edificios históricos en el Conjunto del BIC del Centro histórico, y para establecer una moratoria de las mismas.

Desde el año 1985, año de la calificación como Bien de Interés Cultural (BIC) de Conjunto del Centro Histórico, en las 40 hectáreas de la antigua zona intramuros medieval, la llamada almendra histórica, se han demolido 380 inmuebles históricos, lo que sumado a las 175 demoliciones entre 1957 y el año de la calificación del BIC de Conjunto, implica que el sector de la almendra han demolido 570 edificios total o parcialmente, es decir, se ha perdido el 43,6% del parque edificatorio histórico; y existen otros 40 edificios históricos en estado de ruina, un 3,1% del conjunto.

El balance de estos años ha sido muy negativo puesto que tan solo se conservan 668 inmuebles del conjunto del BIC del Centro Histórico, lo que supone que sólo se conserva el 52% del número de inmuebles existentes inicialmente, en otras palabras, se ha destruido casi la mitad de los edificios históricos dentro del BIC, y además, estos se han visto, no solo sustituido por inmuebles de nueva planta, sino que se han sufrido 338 alteraciones de la trama urbana (300 desde el año 1985) consistentes en fusiones de parcelas, retranqueos y atirantamientos de fachadas, así como la creación de nuevas calles y plazas que han supuesto profundas rupturas y modificaciones del tejido urbano histórico.

Uno de cada cuatro edificios históricos del Centro Histórico fue derribado por la especulación inmobiliaria de la última década y si no detenemos este expolio ya, tal como reclaman las Asociaciones de Defensa del Patrimonio, nos quedaremos sin Centro Antiguo muy pronto. Lo increíble es que la Ley vigente establece que en zonas protegidas por sus valores arquitectónicos y artísticos, las demoliciones deben ser algo excepcional. Sin embargo, arrasar la cuarta parte del Centro no es nada excepcional, sino algo demasiado frecuente en la última década.

Aunque la obligación de los propietarios de edificios es conservar y restaurar, muchos no lo hacen porque buscan convertirlos en ruina, para lograr el permiso de demolición. Pero La Gerencia Municipal de Urbanismo pueden forzarles a arreglar el inmueble y evitar el derribo. A pesar de todo, lo cierto es que el desastre no cesa y cada año se derriban más y más edificios históricos del centro, que son reemplazados por arquitectura actual sin siquiera valor artístico.

A nuestro juicio, también podrían haberse vulnerado diversas determinaciones legales vigentes, como por ejemplo los artículos 17, 18 y 19 del PGOU-PEPRI (Texto Refundido de 1998, vigente hasta el pasado agosto de 2011) que prohíben la práctica del denominado “fachadismo” en edificios históricos con Protección Arquitectónica de Grado I, pero no se ha cumplido porque 27 de estos edificios, tan solo desde el año 2000 han sido afectados por esta abominable práctica en el sector urbano de referencia.

Y también en lo referente a los artículos 21.3 de la Ley 16/1985 del Patrimonio Histórico Español y 31.2.b de la Ley 14/2007 de Patrimonio Histórico de Andalucía, que determinan que en los centros históricos protegidos “se considerarán excepcionales las sustituciones de inmuebles, aunque sean parciales”, sobre todo teniendo en cuenta que desde que el año 2000 son ya 208 estas excepcionales demoliciones de edificios históricos llevadas a cabo en la almendra histórica de Málaga. Por lo tanto, un excepcional 22,4% de los edificios históricos supervivientes en el año 2000.

Asimismo, durante el proceso de revisión-adaptación del PGOU, hasta su aprobación definitiva en 2011, e incluso posteriormente, se han producido algunas modificaciones sustanciales de diversos elementos, como por ejemplo la modificación del PEPRI Centro. Sin embargo, a todos nos consta que en este periodo se han producido actuaciones sobre muchos inmuebles y elementos protegidos, edificios y elementos catalogados, que hace que en algunos casos ya no se correspondan con la realidad.

Muchos de estos edificios y elementos protegidos no se encuentran en el mismo estado, e incluso, a nuestro juicio, se debería elevar dicha protección e incluir inmuebles que no están catalogados pero dignos de conservar u proteger, algunos han sufrido intervenciones, otros se han deteriorado más, incumpliendo sus propietarios con sus obligaciones de protección y otros, simplemente, han desaparecido o se les ha hecho desaparecer sin rendir más cuentas.

Por todo esto nuestro grupo se une y se hace eco de las peticiones de varios colectivos de defensa de nuestro Patrimonio Histórico, de igual forma que ya lo hicimos a través de varias mociones que ya presentamos en el mandato anterior, para que se cumpla la Ley y se apruebe urgentemente una MORATORIA especial, que impida más demoliciones de edificios históricos, endureciendo los requisitos de las mismas a motivos de seguridad, así como se extremen los controles y se realice un seguimiento del estado real de los inmuebles catalogados para garantizar el objetivo de protección

A todo esto se une el problema que supone para los vecinos del Centro y la mala imagen que da a los visitantes de la ciudad la presencia de inmuebles abandonados, casi ruinosos o de edificios con solo el esqueleto, y este no solo es un problema visual, sino que ocasiona numerosas molestias a los residentes en forma de polvo, insectos e incluso malos olores.

La asociación de vecinos Centro Antiguo ha denunciado en numerosas ocasiones que en la mayoría de los caso no se hace nada, existen inmuebles muy deteriorados y que deterioran su entorno, todo lo contrario que ocurre en otras ciudades andaluzas como Sevilla o Córdoba, en donde sí se han cuidado y protegido los centros históricos. La lucha de este colectivo contra los edificios abandonados no es nueva. Entre otras cosas han pedido al Ayuntamiento de Málaga que medie ante los promotores privados para que no abandonen los edificios.

Existen muchos ejemplos, un caso singular es el que se vive con el esqueleto localizado en la plaza del Teatro. Los vecinos que viven alrededor denuncian que su abandono ya les está afectando al día a día, ya que en su interior hay grandes charcos, una acumulación de agua que está deteriorando la excavación arqueológica y que ocasiona malos olores y la presencia constante de mosquitos. Hay otras calles con edificios abandonados, como en Tomás de Cozar, Beatas o calle Granada, donde se encuentra el antiguo Palacio del Marqués de la Sonora, del que queda tan sólo el esqueleto, pero no existe garantía alguna de que se vaya a poner en marcha la obra paralizada desde hace varios años.

Por todo lo anterior, proponemos la adopción de los siguientes acuerdos

A C U E R D O S

1º.- Instar al equipo de gobierno al estricto cumplimiento de la Ley 16/1985 del Patrimonio Histórico Español y 31.2.b de la Ley 14/2007 de Patrimonio Histórico de Andalucía, que determinan que en los centros históricos protegidos “se considerarán excepcionales las sustituciones de inmuebles, aunque estas sean parciales, aprobando de manera urgentemente una MORATORIA especial, que impida más demoliciones de edificios históricos, endureciendo los requisitos de las mismas a motivos de seguridad.

2º.- Instar al equipo de gobierno a que realice un seguimiento del estado real de los inmuebles protegidos y que por parte de los servicios técnicos de la GMU se realice un informe sobre la situación actual de los edificios que alberga el BIC del Centro Histórico

3º.- Instar al equipo de gobierno a que en particular que se prohíba la práctica del denominado ‘fachadismo’ en edificios históricos con Protección Arquitectónica del BIC del Centro Histórico y se tomen medidas respecto a los edificios en los que existe actualmente únicamente una fachada.

4º.- Instar al equipo de gobierno a proceder a incoar expedientes administrativos sancionadores en los casos en que se hayan producido actuaciones realizadas sobre edificios históricos o elementos protegidos no se hayan ejecutado de acuerdo con los procedimientos establecidos.

5º.- Instar al equipo de gobierno a tomar las medidas sancionadoras oportunas en los casos en los que la actuación negligente de los responsables de la protección de estos inmuebles y elementos hubiera provocado un deterioro o desaparición física e irreversible de los mismos.

Eduardo Zorrilla Díaz
Portavoz Grupo Málaga para la gente

Málaga, 14 de enero de 2016

2016.01.14. Moción Moratoria Demoliciones Edificios Históricos

Moción relativa a los problemas de saturación de ruido y sostenibilidad medioambiental del centro histórico.

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MOCIÓN

Que presenta la concejala del Grupo Municipal de Málaga para la gente, Remedios Ramos Sánchez, a la Comisión de Sostenibilidad Medioambiental, relativa a los problemas de saturación de ruido y sostenibilidad medioambiental del centro histórico.

Nuestro grupo ha visitado recientemente las calles del centro histórico junto a vecinos y vecinas de la zona, tras conocer sus quejas por el enorme ruido que padecen, el exceso de ocupación de la vía pública, la ausencia de zonas verdes, jardines y lugares donde poder sentarse, eliminación de árboles y problemas de limpieza en espacios públicos y calles de la zona, a pesar de las denuncias que, según los vecinos, se han dirigido al gobierno municipal.

Aunque en los últimos años se ha deteriorado, el centro es aún un lugar agradable pero que hay que cuidar, donde se puede fomentar otro modelo, más sostenible, frente a la entrega de estos espacios públicos a constructoras y a los negocios de hostelería, resistiendo la homogeneización, de manera que ofrezca una imagen de calidad de vida propia de las ciudades mediterráneas, con abundancia de zonas verdes y peatonales, y hacer un esfuerzo por mantener un ambiente tranquilo, todo lo más libre posible de perturbaciones como el ruido y la contaminación.

En ese sentido, debemos constatar que la principal queja de los vecinos está relacionada con los problemas de ruido en la zona, los vecinos nos dicen que su derecho al descanso es violentado de forma permanente, lo que genera impotencia, frustración y rechazo hacia los poderes públicos, que son incapaces de garantizar estos derechos y, al tiempo, establecer parámetros de calidad ambiental, que mejorarían nuestra convivencia y, por qué no decirlo, una oferta turística de mayor calidad.

El centro histórico sufre una gran saturación de ruido, según los propios vecinos tanto todas las ordenanzas como el mapa de ruido elaborado por el Área de Medio Ambiente es ‘papel mojado’, y está hecho y pensado para contentar a bares y restaurantes así como actividades que favorezcan el consumo en estos locales. No hay ningún control efectivo y real de los establecimientos hosteleros. Fruto de esa visión del centro como parque temático de ocio para bares y restaurantes, se organizan actividades que fomentan exclusivamente ese monocultivo y profundizan en la gentrificación.

Asimismo nos constan quejas por ruido que tiene que ver con el elevado número de sillas y mesas de las terrazas de la zona, que significa elevados niveles de ruido debajo de las viviendas de los vecinos. En ese sentido, apoyamos las demandas vecinales que reclaman la recuperación de espacios públicos para la ciudadanía, con calles, plazas y rincones provistos de bancos y árboles que den sombra para que la gente pueda pararse y sentarse, para poder vivir y disfrutar del centro, en vez de explanadas desiertas, calles y plazas ocupadas completamente por las terrazas de los establecimientos comerciales.

Nos constan también quejas por la eliminación de árboles en el centro, cada remodelación, cada actuación, cada obra, significa finalmente la eliminación de árboles. Existen muchos ejemplos, porque prácticamente se ha producido en la mayoría de plazas y calles del centro histórico, podemos citar la plaza del Obispo, en muchos de estos lugares se ha argumentado que los árboles se han quitado porque al parecer molestaban a establecimientos hosteleros y dificultaba la instalación de mesas y sillas.

Por último, creemos que es preciso seguir mejorando la limpieza de las calles y la recogida de basuras, y en especial en los principales centros de actividad ciudadana y cultural del centro histórico, es por tanto una aspiración y una necesidad urgente del conjunto de los malagueños y las malagueñas dignificar la zona, mejorarla y embellecerla con ambición, planteando un plan específico de limpieza en las calles y en puntos mayor afluencia de público y lugares históricos y culturales.

Por lo anteriormente expuesto, proponemos la adopción de los siguientes

A C U E R D O S

1º.- Que se establezcan medidas extraordinarias y urgentes para resolver los problemas de ruido en el centro histórico, en particular en zonas donde se reúnen una mayor concentración y saturación de las actividades ruidosas, extremando todos los controles oportunos sobre los establecimientos hosteleros y sobre todas las actividades ruidosas que se realicen en la vía pública, minimizándolas y alejándolas lo máximo posible de las viviendas de los vecinos.

2º.- Que se fomente un modelo sostenible desde el punto de vista medioambiental en el centro histórico, resistiéndose a la homogeneización, de manera que se ofrezca una imagen de calidad de vida propia de las ciudades mediterráneas, con zonas verdes y peatonales, y hacer un esfuerzo por mantener un ambiente tranquilo, libre de perturbaciones como el ruido y la contaminación.

3º.- Que se fomente la recuperación de espacios públicos para los residentes y visitantes, con calles, plazas y rincones provistos de bancos y árboles que den sombra para que la gente pueda pararse y sentarse, para poder vivir y disfrutar del centro, manteniendo y ampliando el arbolado urbano.

4º.- Que se continúe mejorando la limpieza de las calles y la recogida de basuras, y en especial en los principales centros de actividad ciudadana y cultural del centro histórico, dignificando la zona y embelleciéndola con ambición, planteando un plan específico de limpieza en las calles y en puntos mayor afluencia de público y todos los lugares históricos y culturales.

Remedios Ramos Sánchez
Concejala del Grupo Municipal Málaga para la gente

Málaga, 10 de noviembre de 2015

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